EL
TESTAMENTO OLÓGRAFO EN EL DERECHO CIVIL MEXICANO
Se
llama testamento ológrafo al escrito de puño y letra del testador.
Este
testamento podrá ser otorgado solamente por las personas mayores de edad, y
para que sea válido deberá estar totalmente escrito por el testador y firmado
por él, con expresión del día, mes y año en que se otorga.
Los
extranjeros podrán otorgar testamento ológrafo en su propio idioma.
Si
contuviere palabras tachadas, enmendadas o entrerrenglonadas, el testador los
salvará bajo su firma.
La
omisión de esta formalidad por parte del testador, afecta solamente la validez
de las palabras tachadas, enmendadas o entrerrenglonadas; pero no la validez
del mismo testamento.
El
testador hará por duplicado su testamento ológrafo e imprimirá en cada ejemplar
su huella digital. El original, dentro de un sobre cerrado y lacrado, será
depositado en el Archivo General de Notarías, y el duplicado, también encerrado
en un sobre lacrado y con la nota en la cubierta, de que se hablará después,
será devuelto al testador. Este podrá poner en los sobres que contengan los
testamentos, los sellos, señales o marcas que estime necesarios para evitar
violación
El
depósito en el Archivo General de Notarías se hará personalmente por el
testador, quien si no es conocido del encargado de la oficina, debe presentar
dos testigos que lo identifiquen. En el sobre que contenga el testamento
original, el testador, de su puño y letra, pondrá la siguiente nota: «Dentro de
este sobre se contiene mi testamento». A continuación se expresará el lugar y
la fecha en que se hace el depósito. La constancia o nota será firmada por el
testador y por el encargado de la oficina. También firmarán, cuando los haya,
los testigos de identificación.
En
el sobre cerrado que contenga el duplicado del testamento ológrafo se pondrá la
siguiente constancia extendida por el encargado de la oficina: «Recibí el
pliego cerrado que el Señor afirma contiene original de su testamento ológrafo,
del cual, según afirmación del mismo señor, existe dentro de este sobre un
duplicado». Se pondrá luego el lugar y la fecha en que se extiende la
constancia que será firmada por el encargado de la oficina, poniéndose también
alcance (sic) la firma del testador y de los testigos de identificación, cuando
intervengan.
Cuando
el testador estuviere imposibilitado para hacer personalmente la entrega de su
testamento en las Oficinas del Archivo General de Notarías, el encargado de
ellas podrá concurrir al lugar donde aquél se encontrare, para cumplir las
formalidades del depósito.
Hecho
el depósito el Director General del Archivo de Notarías tomará razón de él en
el libro respectivo, a fin de que el testamento pueda ser identificado y
conservará el original bajo su directa responsabilidad hasta que proceda hacer
su entrega al mismo testador o al Juez competente.
En
cualquier tiempo el testador tendrá derecho de retirar del Archivo General de
Notarías, personalmente o por medio de mandatario con poder solemne y especial
el testamento depositado; haciéndose constar la entrega en un acta que firmarán
el interesado y el encargado de la oficina.
El
retiro del pliego produce la revocación e invalidación del testamento.
El
Juez ante quien se promueva un juicio sucesorio pedirá informe al encargado del
Archivo General de Notarías, acerca de si en su oficina se ha depositado algún
testamento ológrafo del autor de la sucesión, para que en caso de que así sea,
se le remita el testamento.
El
que guarde en su poder el duplicado de un testamento, o cualquiera que tenga
noticia de que el autor de una sucesión ha depositado algún testamento
ológrafo, lo comunicará al Juez competente, quien pedirá al encargado de la
oficina del Archivo General de Notarías, que se lo remita.
Recibido
el testamento, el Juez examinará la cubierta que lo contiene para cerciorarse
de que no ha sido violado, hará que los testigos de identificación que
residieren en el lugar, reconozcan sus firmas y la del testador, y en presencia
del Ministerio Público, de los que se hayan presentado como interesados y de
los mencionados testigos, abrirá el sobre que contiene el testamento. Si éste llena
los requisitos mencionados y queda comprobado que es el mismo que depositó el
testador, se declarará formal testamento de éste.
Sólo
cuando el original depositado haya sido destruido o robado, se tendrá como
formal testamento el duplicado, procediéndose para su apertura como se dispone
en el artículo que precede.
El
testamento ológrafo quedará sin efecto cuando el original o el duplicado, en su
caso, estuvieren rotos, o el sobre que los cubre resultare abierto, o las
firmas que lo autoricen aparecieren borradas, raspadas o con enmendaturas, aún
cuando el contenido del testamento no sea vicioso.
El
Director del Notariado y Archivo General de Notarías no proporcionará informes
acerca del testamento ológrafo depositado en su oficina, sino al mismo testador
o a los jueces competentes que oficialmente se los pidan.